Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente Jair Bolsonaro, dejó Brasil hacia Estados Unidos el martes, pese a la prohibición judicial que le impide salir del país. La Policía Federal brasileña había cancelado sus pasaportes en octubre, tras una orden judicial que exigía entregarlos a las autoridades en el marco de una investigación sobre presuntos delitos. La medida se tomó tras la polémica elección presidencial, en la que Lula da Silva venció al candidato conservador.
El senador, quien perdió las elecciones, viajó al exterior para evitar la persecución judicial, según informes de medios brasileños. La salida de Flávio se repite a la de su padre, quien se refugió en Florida durante tres meses en diciembre de 2022. En esta ocasión, sin embargo, el hijo de Jair Bolsonaro no ha sido autorizado a permanecer en Estados Unidos, a diferencia de su padre.
Lula da Silva, presidente electo, criticó la huida de Flávio, afirmando que "quien sale escondido de su país, debe alguna cosa". El mandatario brasileño destacó que el senador no cumplió con su deber al abandonar el país, lo que ha generado controversia en el contexto de la investigación judicial en curso.
La situación refleja la tensión política en Brasil, donde el régimen de Lula enfrenta a sectores conservadores que han sido investigados por presuntos delitos. La huida de Flávio Bolsonaro representa un nuevo capítulo en la lucha por el poder en el país, con implicaciones para la estabilidad política y legal.


















