El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y el candidato de la derecha, Flávio Bolsonaro, han logrado la extensión del horario de votación en la segunda vuelta electoral. La jornada se ha prolongado dos horas debido a los retrasos en el transporte y a la lluvia que afectó la movilidad de los votantes.

La elección se ha desarrollado en un contexto de alta tensión entre los dos candidatos. Lula, líder de la izquierda, ha mantenido un contacto directo con sus seguidores, incluso subiendo a una camioneta para acercarse a la multitud en São Paulo. Bolsonaro, por su parte, ha reiterado sus críticas a la campaña de Lula.

La Comisión Electoral ha decidido ampliar el horario de votación tras denuncias de las campañas. El magistrado Cristiano Zanin ha detenido el conteo hasta que se hayan cerrado todas las urnas. La segunda vuelta se ha visto afectada por diversos incidentes, incluyendo dificultades para acceder a las mesas en algunas zonas.

Este retraso ha generado una espera prolongada para los ciudadanos, especialmente en áreas rurales y urbanas con infraestructura limitada. La elección representa un momento clave para el futuro político del país, con un resultado que podría definir la dirección del gobierno brasileño durante los próximos años.