Estados Unidos recibió un millón de barriles de petróleo venezolano bajo un acuerdo que otorga acceso preferencial al crudo de NABEP. La entrega se realizó en el puerto de Savannah, Georgia, según informes oficiales. El petróleo proviene de la empresa estatal venezolana NABEP, que ha estado buscando reactivar sus exportaciones tras años de sanciones internacionales.
El acuerdo fue anunciado en julio de 2023 y permite a Estados Unidos importar crudo venezolano sin pasar por la Oficina de Control de Divisas (OCDE), lo que acelera los trámites. La cantidad recibida representa el primer envío de una serie que podría alcanzar los 10 millones de barriles en el primer semestre del año.
Este movimiento marca un cambio en las relaciones comerciales entre ambos países. Aunque Estados Unidos sigue aplicando sanciones a Venezuela por su modelo político y su situación económica, la cooperación en el sector energético refleja una flexibilización en ciertos aspectos. La decisión ha sido vista como un intento de Venezuela por diversificar sus mercados de exportación, mientras Estados Unidos busca reducir su dependencia del petróleo de otros países.
La operación ha generado debates en el Congreso estadounidense, donde algunos legisladores han cuestionado la compatibilidad del acuerdo con las políticas de sanciones vigentes. A pesar de ello, el gobierno estadounidense ha insistido en que el acuerdo no viola las normas internacionales y que se ajusta a los principios de la política exterior.




























