María Corina Machado, líder opositora venezolana, ha regresado al país tras casi diez meses de exilio. Su retorno se produce en un contexto de tensión política, con el gobierno interino de Delcy Rodríguez aún sin fijar fecha para elecciones presidenciales. Machado, quien fue capturada en 2023, ha estado en el exilio en Panamá, donde ha organizado su regreso.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, atribuyó su regreso al diálogo de reconciliación respaldado por Estados Unidos. Rubio destacó el papel de su país en facilitar su retorno seguro, señalando que las condiciones para su llegada son resultado directo de las conversaciones de reconciliación. El senador republicano Rick Scott también celebró su regreso, describiéndola como una "luchadora por la libertad".

Congresista María Elvira Salazar, de la oposición, reconoció el mérito de Trump y Rubio por su regreso, afirmando que "la historia de Venezuela cambia de repente y para siempre". Salazar destacó que Machado está de vuelta para "organizar las fuerzas de oposición para unas próximas elecciones presidenciales".

Ferrer, un político cubano, reaccionó al regreso de Machado publicando "Yo me voy a Cuba", convirtiendo su retorno en un modelo de acción. La líder opositora, quien había salido clandestinamente de Venezuela en 2023 para recibir el Premio Nobel, enfrentó múltiples obstáculos para volver, incluyendo decisiones políticas, permisos denegados y problemas logísticos. ABC reconstruye las siete tentativas frustradas de su regreso.

La situación refleja la complejidad del escenario político venezolano, donde la presión internacional y las conversaciones de reconciliación parecen tener un impacto significativo en la vida de figuras clave del oposición.