La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas un plan de reconstrucción nacional basado en la democracia y el diálogo. Durante su intervención, Rodríguez destacó la importancia de la participación ciudadana y la transparencia en el proceso electoral, aunque no especificó una fecha para las próximas elecciones. Su discurso fue acompañado por el respaldo de líderes regionales que valoraron su postura como una muestra de firmeza y compromiso con la paz.

Rodríguez también agradeció a Donald Trump su disposición para retomar el diálogo, destacando un acuerdo petrolero como uno de los más importantes en la historia del país. Aunque no se mencionó directamente, la presencia de figuras opositoras como María Corina Machado, cuyos intentos de regresar a Venezuela fueron frustrados, sugirió una tensión política subyacente.

La diplomacia de paz fue reafirmada como eje central de la política exterior venezolana, según destacó el presidente de Venezolana de Televisión. La presidenta encargada insistió en la necesidad de superar la división política mediante reformas institucionales y una transición democrática.

La Asamblea General sirvió como plataforma para reafirmar la estabilidad del país, pese a las críticas internas y externas. La agenda presentada por Rodríguez busca unificar a la nación bajo un marco de diálogo y reconstrucción.