El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde abordó temas clave como la crisis migratoria en Ceuta y la necesidad de una mujer latinoamericana al frente del organismo multilateral. Durante su intervención, Sánchez destacó la respuesta de España a la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma, subrayando que los ciudadanos han demostrado capacidad para afrontar la situación sin renunciar a la decencia.

Además, el líder español pidió reforzar la paz y el diálogo en el contexto internacional, y llamó a acabar con el veto en el Consejo de Seguridad. También mencionó la necesidad de regular a los "tecnoligarcas" y promover una mayor representación femenina en organismos internacionales. Su discurso se enmarcó en una agenda más amplia de consolidación de las relaciones multilaterales del nuevo Gobierno, según se informó en la reunión con el secretario general de la ONU, António Guterres.

La presencia de Sánchez en la ONU refleja la importancia que el Ejecutivo español da a temas de cooperación internacional y gestión de crisis. Su intervención fue seguida por otros líderes mundiales, y se espera que sus propuestas tengan un impacto en las decisiones futuras del organismo.