Tres meses después del terremoto que afectó a Venezuela, Amnistía Internacional ha denunciado la falta de acompañamiento institucional a las víctimas. Según la organización, las personas afectadas se quejan de la escasez de información sobre los mecanismos disponibles para conocer el paradero de sus familiares o acceder a las ayudas ofrecidas. La falta de respuesta institucional ha generado frustración entre las comunidades afectadas, que esperan una mayor transparencia y apoyo.
Las autoridades locales han sido criticadas por no proporcionar un seguimiento adecuado a las familias que perdieron a seres queridos o que sufrieron daños en sus hogares. A pesar de las promesas de ayuda, muchas personas aún no han recibido asistencia suficiente. La situación ha sido exacerbada por la desinformación, lo que ha dificultado la coordinación entre las víctimas y los organismos encargados de la ayuda.
La organización ha llamado a una revisión de los protocolos de atención a las víctimas, destacando la necesidad de una respuesta más eficiente y humana. Mientras tanto, las familias siguen esperando respuestas claras sobre el estado de sus seres queridos y el progreso en la entrega de apoyos.
























