Trump anunció durante su participación en la Asamblea General de la ONU que hubo una reunión de tres horas entre su equipo y la delegación iraní. El mandatario estadounidense describió la conversación como "muy buena", aunque el conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue en curso. La reunión tuvo lugar en Nueva York, en el margen de las deliberaciones de la ONU.

A pesar de la tensión persistente, Trump destacó el intercambio de ideas entre sus representantes y los iraníes. Sin embargo, la guerra entre ambos países no ha cesado, y Teherán ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz a la terminación del bloqueo estadounidense.

La presencia de Trump en la ONU reflejó su enfoque en temas internacionales, aunque su agenda sigue siendo marcada por tensiones con múltiples actores globales. La reunión con Irán fue uno de los puntos destacados de su participación en la asamblea.

La ONU se convirtió en un escenario para discusiones diplomáticas, aunque la realidad geopolítica sigue siendo compleja y conflictiva.