Un grupo de migrantes venezolanos se concentró frente a la sede de la ONU en Nueva York para repudiar la presencia de Delcy Rodríguez, presidenta encargada del país. La manifestación tuvo lugar el martes 22 de septiembre y fue respaldada por activistas y comunidades en Caracas y Florida. Los participantes rechazaron la participación de Rodríguez en la 81ª Asamblea General de la ONU, considerando que su presencia refleja una legitimidad institucional cuestionada.

Algunos medios destacaron que la presencia de Rodríguez en la ONU fue vista como una ratificación de la vocación de paz del pueblo venezolano, a pesar de las agresiones externas. Sin embargo, en Estados Unidos, especialmente en Florida, se criticó la cooperación de autoridades locales con el ICE y se calificó de contradicción diplomática la cumbre entre Trump y Rodríguez.

En París, el presidente chileno, Gabriel Boric, se reunió con Rodríguez, lo que marcó un avance en las relaciones consulares entre ambos países. Aunque estos encuentros son habituales, el contexto de la ONU y las tensiones internacionales lo hacen más significativo.

En Madrid, Delcy Rodríguez mantuvo una breve conversación con el presidente español, Pedro Sánchez, durante la Asamblea General, lo que generó expectativa sobre el futuro de las relaciones entre Venezuela y la Unión Europea.