La reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y la líder chavista venezolana Delcy Rodríguez, celebrada en Nueva York, fue el primer encuentro directo entre ambos mandatarios desde la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en enero. Según fuentes citadas por varios medios, el diálogo abordó temas como la reestructuración de la deuda venezolana y la posibilidad de elecciones en el país para 2027 o 2028. Marco Rubio, senador republicano, confirmó que se discutieron aspectos relacionados con la reconstrucción económica y política de Venezuela.
Estudiantes venezolanos, por su parte, calificaron la reunión como una "vergüenza", acusando a Delcy Rodríguez de ser cómplice de violaciones a los derechos humanos. A pesar de la crítica interna, el Departamento de Estado estadounidense negó que el encuentro legitime al gobierno venezolano, manteniendo su apuesta por una transición democrática. La reunión, aunque breve, reflejó la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela en un contexto de tensión política y económica.



























