La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebrarán elecciones en el país, aunque no especificó una fecha. Durante su intervención, Rodríguez destacó la igualdad de condiciones para todos los ciudadanos y garantías para todas las fuerzas políticas. Esta declaración se da en un contexto de tensión interna, donde el gobierno ha impedido el regreso de figuras opositivas como María Corina Machado.

Rodríguez presentó su discurso como un paso hacia una "democracia plena", aunque no detalló cuándo comenzará la transición política. Su mensaje busca consolidar un liderazgo propio, alejándose de la retórica asociada a los anteriores mandatarios, Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Aunque mencionó el diálogo con la oposición y con Estados Unidos, no se dio una fecha concreta para las elecciones, lo que ha generado especulación sobre la verdadera intención del gobierno.

La promesa de elecciones se presenta como un intento de mejorar la imagen internacional de Venezuela, pero la falta de claridad sobre el calendario ha generado críticas internas y externas. Rodríguez insistió en la necesidad de garantías para todas las facciones, aunque la implementación de estas medidas sigue siendo incierta. La comunidad internacional sigue observando con atención cómo se desarrolla esta situación.