Un avión privado se estrelló cerca de la residencia de verano de Donald Trump en Florida el domingo, matando a todos los nueve ocupantes, según informaron las autoridades. El incidente ocurrió en el vecindario de Cresthaven, a unos nueve millas (14 km) de Mar-a-Lago, en el condado de Palm Beach. El avión cayó alrededor de las 12:50 hora del este (17:50 GMT), según el secretario de transporte de Estados Unidos.
Las imágenes capturadas por cámaras de seguridad y videos del lugar muestran el impacto del accidente, con el avión cayendo sobre una calle. Las autoridades están investigando las causas del incidente, pero no se han revelado detalles sobre el estado de los supervivientes o la identidad de las víctimas.
Este accidente se produce en un contexto de creciente atención hacia la seguridad aérea en Estados Unidos, especialmente tras una serie de incidentes similares en los últimos años. La zona donde ocurrió el accidente es conocida por su riqueza y su cercanía a la residencia presidencial, lo que ha generado un interés adicional en la situación.
El vuelo, que era un avión de recreo, se encontraba en una ruta que se ha vuelto cada vez más frecuente en la región, lo que ha llevado a debates sobre la regulación de los vuelos privados en áreas urbanas. Aunque no se ha confirmado aún, se especula que el accidente podría tener implicaciones en la política local y nacional, especialmente en un momento en que la seguridad y la regulación de la aviación son temas de debate.


























