El agua salada acumulada en calles y estacionamientos del sur de Florida representa un riesgo para los vehículos eléctricos, según informa Telemundo 51. La situación se debe a las mareas reyes, que han dejado restos de sal en áreas bajas. Los dueños de automóviles eléctricos deben estar alerta incluso después de que el agua se retire.
La salinidad del agua puede dañar los componentes eléctricos y electrónicos de los vehículos, lo que podría causar fallos en la batería o en los sistemas de control. Los expertos advierten que el agua salada, aunque parezca inofensiva, puede penetrar en los circuitos y generar corrosión.
Este fenómeno se ha intensificado con las tormentas recientes en la región. La comunidad de propietarios de vehículos eléctricos ha sido alertada para revisar sus vehículos y evitar el contacto con el agua salada. Las autoridades locales recomiendan secar los vehículos con cuidado y utilizar protectores de batería si es necesario.
El problema no es nuevo, pero ha ganado relevancia con el aumento de vehículos eléctricos en la zona. La salinidad del agua marina sigue siendo un factor de riesgo que los usuarios deben considerar en su mantenimiento diario.



























