Un grupo de 13 personas, entre ellos ciudadanos cubanos y brasileños, fue acusado por presuntamente participar en un fraude migratorio millonario en Florida. Según el Departamento de Justicia, la investigación reveló un esquema que ofrecía asesoría migratoria falsa y falsificaba documentos para obtener beneficios migratorios. La empresa involucrada habría recaudado más de 20 millones de dólares.
La operación, centrada en Orlando, se enfocó en la suplantación de identidades y la obtención ilegal de permisos de residencia. Los acusados se habrían aprovechado de la vulnerabilidad de inmigrantes que buscan asilo o residencia legal. Las autoridades señalan que el fraude afectó a múltiples casos, incluyendo matrimonios ficticios para facilitar la obtención de documentos.
Este caso forma parte de una serie de operaciones contra redes de fraude migratorio en Estados Unidos. El Departamento de Justicia ha intensificado sus esfuerzos para desmantelar esquemas que explotan la legalidad migratoria. Las investigaciones continúan para determinar el alcance completo del fraude y las posibles consecuencias para los afectados.

























