Un parque público en Key Biscayne, Florida, fue cerrado temporalmente debido a niveles elevados de la bacteria Enterococcus en el agua. La medida fue anunciada después de que se realizaran análisis de calidad del agua en el área. El parque, conocido como Crandon Park, fue vacío durante el cierre por la pandemia de coronavirus en abril de 2020.

Los resultados de las pruebas revelaron concentraciones superiores a los límites permitidos para el uso recreativo del agua. Aunque no se reportaron casos de enfermedades relacionadas con la exposición, las autoridades locales recomendaron evitar el contacto con el agua hasta que se llevaran a cabo más estudios.

Este hallazgo se produce en un contexto de preocupación por la contaminación de fuentes naturales en la región. En los últimos años, se han registrado varios casos de contaminación en lagos y ríos cercanos a áreas urbanas. La situación ha generado debates sobre la gestión sostenible de los recursos hídricos en Florida.