Las ventas minoristas en Estados Unidos subieron un 1,2% en agosto, superando las expectativas de los economistas. El crecimiento fue más fuerte de lo previsto, con 12 de las 13 categorías analizadas registrando un aumento. Las gasolineras y las tiendas en línea fueron las que mostraron el mayor avance.
Este incremento refleja una cierta estabilidad en el consumo, pese a la incertidumbre económica. Los datos sugieren que los consumidores continúan gastando, aunque no se ha observado un auge significativo en sectores clave. La categoría de alimentos y bebidas también mostró un crecimiento, lo que podría indicar una mejora en la confianza del consumidor.
Los analistas destacan que el aumento en las ventas online sigue siendo un factor importante, lo que podría señalar una adaptación al nuevo entorno económico. Sin embargo, la situación sigue siendo vigilada, ya que la inflación y las tasas de interés continúan influyendo en el comportamiento del gasto.




























