El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia el jueves 5 de noviembre, en medio de una crisis financiera desencadenada por el colapso del banco Ueno Bank. La decisión se tomó mientras el Congreso debatía su destitución tras investigaciones que lo vinculan al escándalo. Peña justificó su salida en un mensaje en redes sociales, afirmando que actúa por la estabilidad del país, la paz social y la preservación de las instituciones públicas.
La Fiscalía paraguaya había incluido a Peña en investigaciones sobre el caso Ueno Bank, un banco comercial que cerró en octubre, generando una crisis financiera y social. El gobierno había sido acusado de haber favorecido al banco a través de políticas económicas que lo protegían. El juicio político contra el presidente estaba en marcha cuando se anunció su renuncia.
Este escándalo representa una ruptura en la política paraguaya, ya que es la primera vez en décadas que un presidente abdica de su cargo. La crisis del banco Ueno Bank, que afectó a miles de ciudadanos, ha generado una pérdida de confianza en las instituciones. Peña, quien había sido elegido en 2023, ahora enfrenta una situación política compleja que podría tener consecuencias a largo plazo para el país.

























