Estados Unidos ha decidido retirar a Venezuela de la lista de países que "fallan de manera demostrable" en la lucha contra las drogas, según anunció la Casa Blanca. Esta decisión se produce tras una revisión de la situación del país, aunque Venezuela sigue siendo considerado un territorio clave para el tránsito y producción ilícita de sustancias prohibidas. La administración del presidente Donald Trump atribuye esta mejora a la gestión del gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez.
A pesar de esta decisión, Estados Unidos espera que Venezuela firme nuevos acuerdos petroleros con empresas estadounidenses antes del cierre del G20 de Energía en Houston. Esta expectativa refleja la continuidad de las relaciones comerciales entre ambos países, pese a las tensiones políticas. La retención de Venezuela en la lista de tránsito y producción ilícita sugiere que, aunque se ha mejorado su evaluación, el país aún no ha cumplido plenamente con los compromisos antidrogas.
La decisión de Estados Unidos también se enmarca en un contexto más amplio de relaciones bilaterales complejas, donde la política exterior busca equilibrar cuestiones de seguridad y comercio. Aunque el gobierno interino ha sido reconocido como una posible solución para la crisis venezolana, la presencia estadounidense en el sector petrolero indica un interés en mantener la influencia económica en el país.




























