Argentina reabrió el acceso al mercado japonés de carne bovina tras 20 años de restricciones, permitiendo la exportación de más de 3.000 millones de dólares anuales. Este acuerdo marca el retorno de la carne argentina a Japón, país que recientemente aceptó también el pollo argentino. La decisión se tomó tras una negociación entre ambas naciones para modernizar los estándares sanitarios y facilitar el comercio.
El Ministerio de Agricultura argentino confirmó que las exportaciones de carne al Japón podrán comenzar en los próximos meses, tras la aprobación de los protocolos sanitarios necesarios. Esta apertura comercial representa un hito importante para la industria ganadera argentina, que ha buscado diversificar sus mercados internacionales.
La carne argentina ha sido históricamente popular en Japón por su calidad y su bajo contenido en antibióticos. Sin embargo, las restricciones se habían mantenido desde 2006 debido a preocupaciones sobre la seguridad alimentaria. La reapertura del mercado se produce en un contexto de crecimiento de las exportaciones argentinas, que han aumentado en los últimos años gracias a acuerdos comerciales con otros países. La decisión refleja la importancia estratégica de Japón como socio comercial para Argentina.






























