La inflación anual en Venezuela registró una disminución a 245,5 % entre el 21 y el 28 de septiembre, según la medición del economista Steve Hanke. Este dato marca una reducción de 28,4 puntos porcentuales en una semana, lo que representa tres semanas seguidas de descenso. Hanke, quien ha sido consultor del gobierno venezolano, utiliza su propio índice de precios para seguir la evolución de la inflación en el país.

Este descenso se produce en un contexto de crisis económica prolongada, donde la inflación ha superado el 1.000 % en los últimos años. Aunque la tendencia muestra una mejora, los analistas advierten que la situación sigue siendo crítica y que el país necesita medidas estructurales para estabilizar su economía. La reducción podría estar relacionada con ajustes en la política monetaria y la gestión de la oferta de bienes básicos.

La medición de Hanke ha sido utilizada por el gobierno venezolano como indicador para evaluar la situación económica. Sin embargo, la comunidad internacional sigue observando con cautela, dada la complejidad del contexto y la necesidad de datos confiables. La estabilidad inflacionaria sigue siendo un desafío para el país.