El gobierno argentino celebró la decisión de la empresa Halliburton de no prestar servicios en las islas Malvinas, tras su salida del proyecto Sea Lion en el Atlántico Sur. La empresa había sido contratada para realizar estudios geológicos en la zona, pero decidió no continuar con su participación.
La medida fue vista como un avance en el reclamo soberano argentino sobre las islas, que ha sido un tema de disputa con el Reino Unido durante décadas. El gobierno argentino destacó la decisión como un reconocimiento de la posición territorial del país.
El proyecto Sea Lion, que incluía estudios geológicos y geofísicos, había sido uno de los principales esfuerzos para demostrar la presencia argentina en la zona. La salida de Halliburton se produce en un contexto de tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido, aunque no ha habido declaraciones oficiales de ruptura.
La decisión de Halliburton se produce tras una serie de movilizaciones y protestas en Argentina en favor de la soberanía sobre las islas. Aunque no hay una fecha definida para la próxima acción, el gobierno sigue promoviendo su posición en el marco internacional.




























