El papa León XIV aterrizó en el aeropuerto internacional de Carrasco el viernes, iniciando así su gira sudamericana que incluirá Uruguay, Argentina y Perú. El viaje, que se extenderá durante 12 días, representa una visita de importancia para el pontífice, quien busca reforzar la conexión con la juventud en una región donde la identificación religiosa ha disminuido. La jornada comenzó tras una operación de cáncer de pulmón realizada semanas antes, y el papa aseguró estar "bastante en forma" al llegar al país más laico de América Latina.
La agenda del papa incluye una vigilia papal en Perú, donde se espera la participación de 51.000 jóvenes, con la organización de 16 ambulancias para garantizar la seguridad durante el evento. En Uruguay, el papa también realizará jornadas de oración con el objetivo de fomentar vocaciones religiosas. Durante su estancia, visitará ciudades clave y se reunirá con líderes religiosos y civiles.
Esta gira forma parte de un esfuerzo más amplio para acercar a los jóvenes a la Iglesia católica, en un contexto donde la secularización ha aumentado en la región. El papa, quien vivió más de 20 años en Perú como misionero, considera ese país uno de sus "hogares". Su visita a Uruguay, país con una baja religiosidad, representa un desafío para fortalecer la presencia católica en un entorno cada vez más secular. La misión del papa incluye también promover la atención médica universal, un tema que ha sido destacado en sus discursos recientes.
























