El Gobierno argentino anunció cambios en la seguridad del Palacio Olivos, sede del presidente Javier Milei, en vista de la próxima visita del Papa Francisco. La Casa Militar asumirá el control de las tareas de seguridad, mientras se disuelve la área administrativa actual. Según fuentes oficiales, se realizarán recortes y reubicaciones en el personal, incluyendo el despido de 12 empleados. La medida busca centralizar la gestión y mejorar la eficiencia en la protección del mandatario durante la visita papal. La decisión refleja una reorientación en la seguridad pública, con un enfoque más directo y militarizado. La reorganización se efectuará antes de la llegada del Papa, en un contexto de mayor vigilancia en la capital. El anuncio no detalló el número exacto de personal que se mantendrá en el lugar, pero se espera una reducción significativa en el área de seguridad.
Gobierno centraliza seguridad en Olivos tras visita del Papa



























