Flávio Bolsonaro, senador brasileño, dejó el país tras la derrota electoral del 2 de octubre. Según informes, viajó primero a Argentina, donde fue recibido y luego partió hacia Ecuador en un vuelo privado. La ruta continúa hacia Estados Unidos, con rumores de que aterrizaría en Miami.

El senador fue investigado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil por presuntas actividades de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal. El tribunal le había ordenado entregar sus pasaportes ordinario y diplomático el martes a mediodía. No se ha dictado orden de registro contra él, según el mismo tribunal.

La huida de Bolsonaro se produce tras la anulación de sus pasaportes por la Policía Federal de Brasil, en el marco de una investigación sobre blanqueo de capitales a través de casas de apuestas. Aunque su destino final sigue siendo desconocido, plataformas de seguimiento aéreo indican que su avión se dirige hacia Miami.

La tensión entre los gobiernos de Estados Unidos y Brasil ha aumentado con esta fuga. Washington prevé conceder visados a la familia de Bolsonaro, mientras que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha denunciado la fuga como una evasión de la justicia.

La situación ha generado especulaciones sobre su futuro, pero no hay confirmación oficial sobre su paradero actual. La comunidad internacional sigue de cerca el caso, que se enmarca en un contexto de crisis política y judicial en Brasil.