Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el que destacó los desafíos que enfrenta el país. Durante su intervención, enfatizó la necesidad de transformar la administración de justicia y el sistema político venezolano. Varios medios cubanos y venezolanos destacaron el contenido de su discurso, considerándolo como una muestra de la cohesión nacional y la solidez institucional del país.
Un exrector del Consejo Nacional Electoral calificó el discurso como "impecable", señalando que aborda temas críticos para la nación. Por otro lado, un ministro cubano de Economía, Joaquín Alonso Vázquez, criticó públicamente a Rodríguez en redes sociales, llamándola "traidora", aunque posteriormente borró su publicación. A pesar de las críticas, Rodríguez regresó a Venezuela con una actitud positiva, describiendo su participación en la ONU como una "misión cumplida".






















