El exsecretario de gobierno de Cúcuta, Miguel Castellanos, fue asesinado la noche del lunes 26 de octubre en la ciudad de Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander. El cuerpo del funcionario fue encontrado sin vida en las inmediaciones de una estación de servicio ubicada en el anillo vial occidental.
Según informes, el hecho de violencia ocurrió en un contexto de inseguridad en la región. La policía investiga las circunstancias del crimen, aunque no se han revelado detalles sobre el posible móvil. El puente internacional entre Cúcuta y la ciudad fronteriza de San José de Cúcuta, en Venezuela, permaneció cerrado por un atentado con maleta bomba en el barrio El Escobal, que dejó tres policías y cuatro civiles heridos.
El asesinato de Castellanos ha sido condenado por figuras políticas locales. Congresistas, exsenadores y otras personalidades han expresado su preocupación y han llamado a las autoridades a tomar medidas para garantizar la seguridad en la zona. La ceremonia fúnebre del exfuncionario se programó para una fecha y hora específicas, según confirmaciones publicadas por medios locales.
El caso refleja la tensión y la violencia que afectan la región fronteriza. La comunidad espera respuestas claras y acciones concretas para evitar futuros incidentes. La investigación continúa en busca de responsables y causas del crimen.





















