El exsecretario de Gobierno de Cúcuta, Miguel Castellanos, fue asesinado la noche del lunes 26 de octubre. El cuerpo sin vida del hombre fue encontrado en las inmediaciones de una estación de servicio, en el anillo vial occidental de la ciudad. La policía investiga las circunstancias del crimen.
El asesinato ha generado una reacción en el ámbito político. Congresistas y exsenadores han condenado el hecho y han llamado a las autoridades a tomar medidas. Un portavoz del partido político al que pertenecía Castellanos indicó que el caso es un "ataque a la institucionalidad".
Este no es el primer caso de violencia en la región. En el mismo mes, una explosión en las instalaciones de la Dian en el sector de El Escobal, en Cúcuta, causó daños considerables. Aunque no hay conexión directa entre los dos sucesos, la comunidad local teme un aumento de la inseguridad.
La zona de Cúcuta, ubicada en el departamento de Norte de Santander, ha sido históricamente vulnerable a la violencia. En los últimos años, se han registrado varios casos de asesinatos y actos de terrorismo. La situación ha llevado a una creciente preocupación por la seguridad en la región.
El caso de Castellanos sigue abierto. Las autoridades continúan con las investigaciones. Mientras tanto, la comunidad espera respuestas claras y acciones concretas para garantizar la seguridad en la zona.


















