Donald Trump ha sido criticado por Bill Gates, cofundador de Microsoft, quien sostiene que su oposición a las medidas de seguridad sobre la inteligencia artificial (IA) podría perjudicar a Estados Unidos en su competencia con China. Gates argumenta que la regulación de la IA es necesaria para prevenir el uso indebido por parte de ciberdelincuentes, incluyendo ataques cibernéticos, fraudes y otros delitos. Esta postura de Gates se alinea con su visión previa de que la IA sin controles podría ser aprovechada por actores malintencionados.

Aunque Trump ha expresado su desacuerdo con regulaciones estrictas sobre la IA, algunos analistas sugieren que su postura podría afectar la posición tecnológica de Estados Unidos frente a potencias como China, que han estado desarrollando su propio marco regulatorio. Gates espera que Beijing adopte medidas similares, lo que podría equilibrar la competencia tecnológica global. Mientras tanto, la tensión entre Estados Unidos y Irán persiste, con Irán amenazando castigar a Trump y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, incluso si la guerra termina.