El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la disolución del Parlamento y el adelanto de las elecciones generales al domingo 29 de noviembre. Esta decisión se tomó tras la derrota parlamentaria de dos decretos sobre vivienda presentados por su gobierno y la movilización social generada por el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid.

El anuncio se produjo durante una comparecencia en el palacio de la Moncloa, donde Sánchez explicó que el adelanto electoral es una respuesta a la presión ciudadana y a la falta de apoyo en el Congreso para sus propuestas. La crisis de vivienda, que ha sido uno de los principales desafíos del gobierno, ha provocado protestas a nivel nacional.

El gobierno minoritario de Sánchez, que ya enfrenta dificultades por inundaciones y crisis migratoria, ha visto cómo su plan de vivienda fue rechazado por el Parlamento. La decisión de adelantar las elecciones busca reforzar su legitimidad y permitir una nueva configuración política.

La movilización social, en particular el caso del desahucio de la anciana en Madrid, ha sido un factor clave en la decisión del presidente. Este caso ha generado una fuerte reacción en la sociedad y ha influido en la percepción pública del gobierno.

La crisis de vivienda ha sido un tema central en la agenda política durante esta legislatura. La fragilidad del gobierno de coalición en minoría ha dificultado la aprobación de iniciativas clave. El adelanto electoral pone fin a una legislatura marcada por la inestabilidad institucional y las dificultades para implementar políticas públicas.