Donald Trump recibió en la Base Conjunta Andrews al presidente chino, Xi Jinping, quien inició su primera visita de Estado a la Casa Blanca en más de una década. La reunión, centrada en el comercio, Taiwán y la inteligencia artificial, busca aliviar las tensiones entre los dos países. La visita de Xi, que se extiende por varios días, incluye encuentros con altos funcionarios estadounidenses y se enmarca en un contexto de creciente desconfianza entre Washington y Pekín.

Aunque el encuentro se presenta como un intento de mantener canales de diálogo, la tensión persiste debido a disputas comerciales y cuestiones geopolíticas. La cuestión de Taiwán, un tema sensible, figura entre los puntos clave de la conversación. Además, la inteligencia artificial y la cooperación tecnológica son temas que ambos líderes intentan abordar con un enfoque constructivo.

La visita de Xi a Washington también refleja la importancia que Estados Unidos y China otorgan a mantener una relación, a pesar de las diferencias. Aunque no se han anunciado acuerdos concretos, la cumbre representa un esfuerzo por evitar un deterioro adicional en las relaciones bilaterales.