Dos candidatos a gobernador de Florida, Ron DeSantis y Andrew Gillum, han presentado una propuesta que incluye un impuesto de $1,000 anual para viviendas en zonas de alto riesgo de huracanes. La medida busca financiar mejoras en la infraestructura y la preparación ante desastres naturales. Ambos candidatos afirman tener datos que respaldan sus predicciones sobre el aumento de riesgos climáticos en la región. La propuesta ha generado debate entre expertos y ciudadanos.

La iniciativa, aún en fase de discusión, se basa en estudios que muestran un incremento en la frecuencia e intensidad de huracanes en el Golfo de México y el Atlántico. Según fuentes del sector, el impuesto se aplicaría a propiedades ubicadas en áreas identificadas como vulnerables. Los defensores argumentan que la medida permitirá invertir en sistemas de alerta temprana y en la construcción de refugios seguros.

El tema ha surgido tras una serie de tormentas recientes que han causado daños significativos en la costa este de Florida. En 2017, el huracán Irma dejó un impacto económico de más de $90 millones en la región. La propuesta busca evitar un impacto similar en el futuro. Sin embargo, críticos señalan que el impuesto podría afectar a hogares de bajos ingresos. La discusión continúa en el ámbito político y en las redes sociales.