El juez federal Daniel Rafecas ordenó el procesamiento de ocho personas, siete iraníes y un libanés, por su participación en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994. Este caso, uno de los más emblemáticos de la historia argentina, ha sido reabierto tras años de investigación y presión internacional. La decisión de aplicar el juicio en ausencia marca un precedente en el sistema judicial argentino, permitiendo avanzar en la causa sin la presencia física de los acusados.

Los acusados, cuya identidad no ha sido revelada públicamente, son vinculados a la red de Hezbollah, organización que ha sido acusada en el pasado de participar en actos terroristas contra la comunidad judía en Argentina. La causa, que se extiende por más de dos décadas, ha enfrentado obstáculos legales y políticos, pero la decisión del juez busca darle un impulso definitivo.

La AMIA fue atacada el 18 julio de 1994, en un atentado que dejó 85 muertos y más de 300 heridos. Aunque varios responsables han sido procesados en el pasado, la causa sigue abierta debido a la complejidad de las investigaciones internacionales. El juicio en ausencia busca garantizar que los responsables no escapen de la justicia.

La decisión ha sido recibida con expectativa por familiares de las víctimas, que han esperado años de claridad sobre los responsables del atentado. La causa sigue en curso y podría marcar un hito en la lucha contra el terrorismo en la región.