Rodrigo Diamanti, fundador y presidente de la organización civil Un Mundo Sin Mordaza, regresó a Venezuela el sábado 19 de septiembre tras 11 años de exilio forzado. La noticia fue confirmada por su equipo, que destacó su retorno como un paso importante para la defensa de los derechos humanos en el país. Diamanti había vivido en el exilio en Colombia, donde se había mantenido activo en la lucha contra la represión del gobierno. Su regreso se produce en un contexto de tensión política en Venezuela, donde las organizaciones civiles enfrentan restricciones y presión gubernamental. Aunque no se han dado detalles sobre su plan de acción, su presencia en el país ha generado atención en sectores opositores y en la sociedad civil. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de activistas que buscan influir en la situación política del país.