El senador Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se enfrentarán en una segunda vuelta electoral el 25 de octubre. Ambos candidatos no alcanzaron el 50 % de los votos válidos necesarios para ganar en primera ronda.
El recuento de votos muestra que Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los sufragios, mientras que Lula se ubicó en el 45 %. El resultado sorprendió a muchos analistas, ya que se esperaba una victoria ajustada de Lula.
En la región de Lisboa y Oporto, Lula obtuvo el mayor apoyo, pero en Faro, la comunidad brasileña favoreció a Flávio Bolsonaro. El candidato de la derecha logró más de 2,2 millones de votos, lo que no fue suficiente para evitar el balotaje.
El presidente israelí Benjamin Netanyahu felicitó a Flávio Bolsonaro por su "gran victoria", destacando su alianza política.
La elección se desarrolló en un contexto de polarización política en Brasil. Lula, quien fue presidente entre 2003 y 2011, enfrenta acusaciones de corrupción que aún están en proceso judicial. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, representa la continuidad de la línea conservadora.
La segunda vuelta será un enfrentamiento clave para decidir la dirección del país. La participación ciudadana fue elevada, con el 99,99 % del censo escrutado. La elección refleja la división entre los sectores más conservadores y los que apoyan la izquierda.


















