Los resultados financieros de Amazon y Intel han desencadenado una caída significativa en los mercados bursátiles globales. En Wall Street, el índice Nasdaq 100 perdió el 2,4% en una sola jornada, mientras que el Nasdaq 100 retrocedió un 1,5% en el día anterior. En Asia, el Kospi de Corea del Sur cayó más del 3%, y en Europa, el Ibex 35 perdió casi un 4% en octubre, su peor desempeño mensual desde marzo.

Los resultados de Amazon y Intel han generado desconfianza entre los inversores sobre la viabilidad del gasto en inteligencia artificial. Amazon registró una caída del 7% en su cotización, mientras que Intel cayó un 25% tras presentar resultados del tercer trimestre que decepcionaron. Estos desplomes se han extendido a otras empresas tecnológicas, como Alphabet y Meta, que también han visto caídas en sus acciones.

La situación refleja una creciente preocupación por la eficiencia de los gastos en inteligencia artificial. Los inversores ahora cuestionan si las inversiones en tecnología están generando retornos suficientes. Esta desconfianza ha llevado a una fuga de capitales hacia activos considerados más seguros, como bonos gubernamentales y divisas. La semana ha sido marcada por una caída continua en los índices tecnológicos, con el Nasdaq liderando la tendencia descendente.

La crisis en los mercados tecnológicos se intensifica tras semanas de desconfianza. La presión sobre las empresas tecnológicas se ha vuelto más evidente, con sus acciones cayendo en una serie de días consecutivos. Esta situación ha generado una reevaluación de los sectores tecnológicos, con un impacto en la confianza de los inversores a nivel global.